Yaki-gyōza (empanadillas a la plancha)

Para estrenar esta fantástica sección culinaria, nada mejor que unas deliciosas empanadillas japonesas, ¡ñam ñam! La verdad es que soy nula (MUY nula) en el tema cocina, pero he decidido esforzarme para poder ir publicando recetas y, de paso, invitar a comidita rica a mis compañeros de piso ^_^



DURACIÓN: 2'30 horas

INGREDIENTES
200g de repollo
3 cebolletas de Miku Hatsune
250g de carne picada (cerdo)
1/4 de cebolla grande
4 dientes de ajo
1 trocito de jengibre
Masa para empanadillas
Un poco de harina

1/2 cuchara de salsa de soja
1 cucharadita de fécula de patata
1 cuchara de sake
Un poco de pimienta negra
1/2 cucharadita de azúcar
1/2 cuchara de salsa de ostras
1/2 cuchara de aceite de sésamo
Vinagre negro

PASO A PASO
  1. Trocear la cebolla en daditos chibis.
  2. Quitar las puntitas que estén feas y trocear también la cebolleta (Miku miku la la la lalalala) en daditos.
  3. Lo mismo con dos hojas de repollo ^_^
  4. Rallar los Type-0 y las cejas de Mugi (en jerga no-friki: ralla los ajitos y el jengibre xD).
  5. En otro recipiente, poner la carne picada y mezclar con las cantidades especificadas de salsa de soja, fécula de patata, sake, pimienta negra, azúcar, salsa de ostras y aceite de sésamo (o sea, todos los ingredientes de la segunda parte de la lista menos el vinagre negro). Con eso hay que hacer una bolita junto a la carne mezclando con las manos y chafurnándolo todo. Finalmente, mezclarlo con las verduritas picadas anteriormente: la cebolla, cebolletas y repollo.
  6. Cubrir toda la mezcla con film transparente y dejar en la nevera por media hora.
  7. Mientras tanto, ponemos a hervir un cazo con agua y en una sartén (cuanto más grande, mejor) se pone un chorrito de aceite de sésamo.
  8. Cogemos un plato o bandeja y espolvoreamos con un colador la harina.
  9. Ahora viene la parte más complicada: hay que rellenar la masa para empanadillas con el relleno y hacer la formita característica: un lado se dobla sobre sí mismo mientras que el otro permanece plano. Para que se peguen mejor, hay que darles un dedito de agua en los bordes. En esta ocasión utilicé dos tipos de masas distintas: una es de marca La Cocinera, son más grandes y se rompen con nada. Las otras eran de marca japonesa y, pese a ser mucho más resistentes, eran enanísimas. Al final me parecieron mejores las españolas, la verdad xD.
  10. En la sartén anteriormente mencionada, colocamos todas las empanadillas posibles (sin que se toquen, a poder ser, pues se pegan), cubrimos con el agua del cazo hasta la mitad y las freímos durante 5 minutos a fuego medio (con tapa). Pasado el tiempo, levantamos y añadimos un chorrito de aceite de sésamo, y las dejamos un minutito más.
  11. Mientras sucede el paso anterior, podemos preparar la salsa pepina en que se mojan las empanadillas. La proporción es la siguiente: 1 cucharada de vinagre negro, 1 cucharadita de salsa de soja y un chorrito de aceite de sésamo. Se repiten tantas veces como cantidad de salsa queramos (un par está bien).
  12. ¡Y ya está! Itadakimasuuu ^___^
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