Braid (PSN)

El mayor logro de mi vida jugona... y no me dan ni un trofeo.

Este juego me ha vuelto loca.
Por precioso.
Por original.
Por sorprendente.
Por difícil, muy difícil.
Por estar lleno de detalles y secretos.
Por ingenioso.
Pero, sobre todo, por obsesivo. Y porque me ha vuelto obsesiva a mí. Por las noches soñaba con Braid y por el día veía sus mecánicas en cualquier momento (que vayas al baño y al volver pienses en darle atrás en el tiempo, no es muy sano xD). Repito. Braid me ha vuelto loca.

Me lo he jugado dos veces seguidas, y no por placer, sino porque quería buscar las 8 estrellas ocultas y ver el epílogo alternativo. Un 90% de la gente que lo juega ni sabe que existen, igual que lo de los textos secretos. Creo que es uno de los retos más bestias que me he planteado nunca en un juego, pero tras varios días de locura y rabia infinita (son desesperantes >_<), ¡¡¡lo conseguí!!! O_O

Y es ahora cuando me planteo si de verdad no existe el juego perfecto. Braid es magistral en todos sus aspectos, sin tener que pasar por alto ningún detalle negativo ni fallo. Gustará más o gustará menos (de hecho, no va a ser mi juego favorito, aunque me haya fascinado), pero es simplemente perfecto. Jonathan Blow, su creador, es un genio. Una de esas mentes brillantes que hay por el mundo y que, por fortuna, quiso plasmar sus maravillosas ideas en un videojuego. Grande, muy grande.

Terminado el juego, la obsesión continúa.
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