Videojuegos (Bastien Vivès)

Aprovechando que Sunrider se lo prestó a Bono durante la macroquedada en Galicia, en un par de ratos muertos me acerqué a su mesita de noche para leerme esta recopilación de tiras cómicas escritas y dibujadas por el francés Bastien Vivès, que pretende reflejar situaciones habituales en las que nos vemos retratados los jugones. La idea suena genial y el dibujo es de lo más atrayente (es de trazos muy sencillos, en blanco y negro), y cualquier cosa relacionada con videojuegos merece un vistazo. ¿O tal vez no?

Después de que Sunrider contara lo genialoso que le había parecido, quedé bastante decepcionada nada más empezarlo y darme cuenta de que no me hacía ni pizca de gracia. Tal vez es que no es el tipo de humor que va conmigo, o que no entiendo las tiras, o qué sé yo. La cuestión es que me ha parecido que alargaba los gags hasta el infinito sin llegar a ninguna conclusión clara, y que sólo dos de las historietas consiguieron arrancarme una sonrisa (y ya ni me acuerdo de qué iban, así que fíjate tú xD).

Aunque el librito sea bastante tochaco, va a dos viñetas por página y los diálogos son muy escasos o inexistentes, con lo cual se lee en un plis. Este no es el problema, desde luego, y ya visto que me parecía todo tan vacío, mejor que fuera rápido quitárselo de encima (U¬_¬)

Otra cosa que no me gustó nada es que un gran porcentaje de referencias fueran sobre Street Fighter, que no es que esté mal, pero lo acabas de leer y sientes que la vida jugona del autor es algo limitada. Tampoco me agradó demasiado el cómo retrata a las mujeres, que si no son novias sin media idea de videojuegos (y súper malhabladas O_o), son madres amas de casa que te llaman para la comida. La única excepción aparece en la tira de las dos tías buenas que arreglan el arcade stick, cuya gracia no he conseguido descifrar aún.

Así pues, nada recomendable. O, teniendo en cuenta lo rapidísimo que se lee, mejor echarle unos minutillos antes de comprarlo para ver si la primera tira te hacia gracia o, por lo contrario, te deja tan sumamente indiferente como a mí.
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