Limbo (PSN)


Limbo por aquí, Limbo por allá. Cuando oyes demasiado de un juego por todas partes, aunque de primeras no fuera lo que más ansiabas jugar, sube varios escalones en la lista personal de juegos pendientes. Es lo que me pasó con Limbo, que pese a parecerme chulo y querer jugarlo, nunca me inspiró tanto como sí parecía hacer en otras personas. Ahora, el juego tiene un reconocimiento bastante importante, siendo considerado uno de los mejores indies y apareciendo nombrado con frecuencia en artículos sobre temas varios del mundillo. ¡Normal que tuviera ganas de catarlo YA!

Me pongo a la una del mediodía y fluuus, cuatro o cinco horas del tirón para pasármelo de cabo a rabo. Estos juegos cortitos ya se sabe, que con una tarde te los fundes. Además, Limbo empuja más a ello si cabe, al no estar dividido por capítulos ni nada. Simplemente vas viendo que el escenario se va modificando levemente: "vaya, antes estaba en exteriores con hierbecitas y ahora estoy en medio de engranajes", etc. Limbo es muy minimalista, como también lo es en sus controles y apartado visual en blanco y negro, con escala de grises. O en su música, prácticamente inexistente.

Pero vamos al grano, que si el entusiasmo no está empapando todo este texto es por algo, porque Limbo no me ha cautivado como sí lo ha hecho con tantísimos jugadores. Me siento rara, siento envidia sana porque la mayoría de gente quedó prendada de él y a mí, este juego, no me ha despertado nada. Me gustaría que también fuese especial para mí, pero simplemente fui jugando, algunos detalles me hicieron gracia, los puzles me parecieron ingeniosos, el diseño es bueno, pero no me ha transmitido nada, ni siquiera su ambientación, que es uno de los puntos más fuertes que tiene.

No tengo alma, lo sé. Y como lo sé y soy consciente de que he sido excepción en el calado que consigue entre las personas, no diré que sea un juego mediocre, tampoco diré que no sé qué le ve la gente. Sí lo sé, pero a mí no me llega ( u_u)
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