Final Fantasy VI Advance (GBA)

Mis personajes favoritos: Terra, Shadow, Celes y Umaro.

Cuando el plan de ir al concierto de Final Fantasy ya era seguro, decidí que me daba tiempo a jugarme alguna de las entregas que tengo aún pendientes (porque FF nunca ha sido de mis sagas favoritas, aunque me guste mucho igual). Tras meditarlo, al final opté por Final Fantasy VI. La principal razón es que, a parte de ser el favorito de muchísimos jugadores, tiene la escena de la opera. Eso es todo lo que yo sabía de FFVI antes de ponerme con él: que había una opera y era una escena memorable. Por eso, me parecía idóneo de cara a prepararme para el Distant Worlds, aunque luego los muy malditos no la tocaron xD.

La verdad es que no le he dado al juego todo el amor que se merecería. Empezó enganchándome mucho, haciendo que recuperase un poco la fe en los JRPG (que últimamente no hacen más que darme disgustos U^_^), pero fue terminar la escena de la opera y perder el interés repentinamente (u_u) Vale que no es que me estuviera flipando a niveles desorbitados, pero no sé, esperaba tanto eso que luego fue como "ok, ya está hecho". ¡Qué injusta soy! Yo no quería sentirlo así, pero me sincero y lo cuento tal como fue, ñuuu~

Pasaron unas semanas en que mi relación con FFVI era muy esporádica, como si fuéramos una parejita de novios dándonos un tiempo xD. Ahora juego 20 minutos, ahora no te hablo en tres días,... qué mal me porté :(

Pero entonces, acumulando este tiempo, llegué en el juego al momento clave en que todo cambia y da ese giro mega drástico. Yo sabía que aquí el objetivo era buscar a mis amigos desaparecidos. Y es que pasármelo al 100% con todos los jefes secretos y demás no suelo hacerlo en ningún Final Fantasy (el XIII no cuenta, es un caso único xD), pero lo que sí tengo como imperativo es reclutar a tooodos los personajes, incluidos los secretos. Como no tenía ni idea de cómo hacerlo y veía que ahora el juego ya era como un "todo opcional" —mecánica que me pareció tan chula como original—, me puse una guía del juego en el navegador de la PS Vita y fui buscando a todos los coleguis, uno por uno.

Entonces... ah, sucedió algo muy personal y revolucionario que alargaría este post hasta límites insospechados. Se resume en: jugar un JRPG con guía es entrar en un mundo nuevo ( *o*)

Total, que conseguí a toda la gente. Y conocí a Umaro, ¡ay, Umaro! Mi querido yeti que actúa automáticamente en combate, sin que le des comandos. Es DIOS. Este personajillo, que seguramente los fans del género detesten por no poder controlar, fue amor máximo para mí. Se lo hacía todo solo, el tío, ¡pim-pam-pom! Vaya palizas metía. Cogía a sus compis de equipo y los estampaba contra el enemigo, ¡beeeembaa! Yeti rules :D
En uno de los jefes de la mazmorra final me mataron a todo el equipo y sólo Umaro quedó en pie. Digo "bah, me espero, que lo maten y me dejen cargar partida". Umaro pega al boss y le hace 2500 de daño. Uhm, no está mal. El boss pega a Umaro y le quita 1500 de vida. Uis. Umaro vuelve a pegar. El boss hace un ataque mega chungo de los que te dejan temblando y hacen aparecer constelaciones por la pantalla. ¡¡PAM!! ¿LOL? El mega-ataque le recupera vida a mi querido Yeti xDDD. 6000HP o así. Dame Meteo, dame. Yeti pega, boss cura, yeti pega, boss le hace un poco de pupita, yeti pega, boss cura,... Y así hasta que Umaro se lo carga y yo dejo de ser espectadora en mi propia partida, jajajaja.

Sip, dos párrafos (y una línea) hablando del yeti =3

Sobre el resto del juego, pues qué decir... Me ha gustado mucho, me parece de una calidad sobresaliente y no me extraña que en su día impactara tanto a la gente. Me enamoró especialmente la escena de la opera, que suelo canturrear de tanto en tanto, y toda la batalla final me pareció chulísima, con la mecánica de llevar ya todos los héroes encima, en plan dándolo todo. ¡Muy guay!
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