Ni no Kuni: La ira de la Bruja Blanca (PS3)

Lanzamiento: Febrero 2013.
Jugado en: De lanzamiento.
Lo conseguí: Comprado para la guía.
Horas jugadas: 127 horas.
Traductor: Un genio.
Completado: 100% y platino.
Nota mental: NI NO KUNI ES DIOS.
Mi guía de Ni no Kuni: La ira de la Bruja Blanca para Vandal


He tardado demasiado en escribir esta entrada, y ahora será complicado explicar todo lo que Ni no Kuni significó para mí (T_______T) boh.

Ni no Kuni fue como Ocarina of Time. Ni no Kuni fue como cuando de pequeña sentía viajar a los
mundos de los niveles del Castle of Illusion. Como cuando vi, por primera vez, la escena de Lloyd y Colette con la taza (fue lo que hizo que empezara una partida en cuanto dejaron la GameCube libre =3). Como cuando el mundo 3D de Super Mario 64 invadía toda la casa. Como las primeras horas con Eternal Sonata, mi primer juego HD. Como las sesiones de 12 horas de Twilight Princess, levantándome a las 6 de la mañana para jugar todo el tiempo posible antes de la hora de comer. Como mi estancia en Greenvale, con mi siempre adorado Deadly Premonition.

Ni no Kuni tiene un espacio en mi corazón y en mi alma, porque lo sentí de la forma más especial posible, la misma en que sentíamos los grandes juegos cuando todavía éramos pequeños y el nivel de impacto podía alcanzar cotas estratosféricas. Ya no se mide por grandeza, por mecánicas que vician o el reconocimiento de un trabajo excelente. Se mide por un impacto emocional que, en realidad, no se puede medir. Así es mi amor por Ni no Kuni.

Me da igual que la IA se zampe los PM al mismo ritmo que me como yo el chocolate blanco, y me da igual que la historia no sea lo nunca visto. Me da igual que haya tópicos en ciertos aspectos, y me importa aún menos que los diseños sean de Studio Ghibli (porque, de hecho, no soy fan de Ghibli, y me la trae al pairo si los diseños son suyos o de su vecino).

http://www.vandal.net/guias/ni-no-kuni-la-ira-de-la-bruja-blanca
Mi primera guía para Vandal ^_^
Todo esto que he leído en reseñas de otra gente, todo esto que he percibido como quejas hacia el título, hacían que me sintiese tremendamente dichosa, ¡afortunada! Qué gran regalo el poder disfrutar de un juego de esta forma. Qué magnífico poder volver a sentirme una niña frente a la tele. Y no es una frase hecha: es literal. Es la propia abstracción que genera el juego la que te extrae de tu cuerpo y te planta ahí, con toda la inocencia, toda la concentración puesta en Ni no Kuni. Amo cada detalle, cada escena y cada polígono que conforma este mundo imaginario que consiguió, en una fórmula perfecta, causar este efecto prodigioso sobre mí.


AVISO: Spoilers a partir de aquí.

Izquierda: ed. coleccionista; derecha: edición PAL España.
Y como sucede que ya no lo tengo suficientemente reciente para detallar más mi adoración absoluta, prefiero hablar del final. No voy a extenderme mucho tampoco, porque también necesitaría un poco más de frescura para explicarlo mejor.

Para mí —y ya desde mitad juego lo creí así, y el final lo confirmó—, todo el mundo de Ni no Kuni está dentro de Oliver. Ni no Kuni es el mundo interno de un niño desgarrado por la muerte de su madre (y peor aún, pudiéndose sentir responsable de lo sucedido, puesto que "se portó mal" al ponerse a sí mismo en peligro). Oliver plasma en su mundo interno, en esa lucha por aceptar lo que ha sucedido y superarlo, toda la gente de su entorno que él conoce: a su amigo, a la niña misteriosa que le gusta, a la panadera, etc.

En realidad, Oliver está encerrado en su casa TODO el tiempo que nosotros estamos jugando en Ni no Kuni. Los pocos momentos en que volvemos a Motorville es cuando Oliver consigue salir para enfrentarse al mundo, aunque luego vuelve a refugiarse en su habitación, lastimoso, entristecido, luchando contra todos esos monstruos del interior, "ese 'yo' malvado que ha matado a mi madre". Cuando Oliver consigue superarlo, llega la libertad. Oliver sobrevuela su pueblo, liberado de la carga emocional; listo para seguir con su vida real.

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